Hola, soy  Silvia…. y  quiero contarles como entre al mundo de la cinofilia.
En el año 1998,  la vida me puso frente a  la prueba más dura que  una mujer pueda vivir,  la perdida de mi hijo Juan Ignacio, por un cáncer neurológico. 
Fue tan duro para mí, que me sumergí en una depresión de la cual no podía reponerme.
Así fue como en el verano del 2006,  llego Lady  a mi vida, una hermosa Schnauzer Miniatura que lleno mi tiempo con su cariño…. y unos meses después llego Wendy, una cachorrita tímida,  pero simpática y compradora.
Fue tanta la alegría que  logre con ellas y tan rápida mi recuperación,  que  entonces  me decidí a criar.
Apoyada por mi familia y mi terapeuta,  y convencida que los perros serian mi mejor cura, incorporé más ejemplares, así llegaron Inti, Charo, Tina, Misha, Vato y Pipo.
Y no me equivoque, fue mágico, me recupere y logre continuar con mi vida junto a mis otros dos hijos, Nicolás y Leandro, y junto a mi esposo quien en silencio me dejo hacer.
Pero en una exposición de F.C.A. conocí otra maravillosa raza, los Bearded Collie, y me enamore de ellos…… perdidamente,   meses después,  llegaba Reina a nuestro hogar, una cachorra con una personalidad arrolladora y dominante pero cariñosa y protectora. Al poco tiempo, llegaron Bradbury, Tisha, y Teffy.
Gracias al amor de mis cachorras y al de mi familia, no solo supere la depresión…. sino que hoy vivo rodeada  de cariño,  muy feliz junto a mis ejemplares, a mis hijos y a mi esposo,  quienes  me alientan y acompañan día a día,  en esta comprometida tarea de criar perros de calidad.

El nombre de mi criadero, reúne a los tres grandes amores de mi vida, mis tres hijos, Nicolás, Juan Ignacio y Leandro.

Quiero agradecer a mi familia muy especialmente, 
a Nico y Lea, por su amor, su paciencia y su compañía incondicional.
A mi querido Nacho, quien vive y vivirá siempre en mi corazón……….. Mi eterno recuerdo.
A mi esposo, quien me acompaña y apoya en todos mis proyectos y emprendimientos,  siempre en silencio,  pero firme a mi lado.

Y a todos los criadores. Aquellos con quienes a lo largo de mi camino, me han enseñado, acompañado, contenido y  apoyado, vaya  a todos ellos mi más reconocido agradecimiento.

NIJUIGLE, es un criadero construido con cariño, con esfuerzo y con compromiso, donde tratamos de criar con el corazón y en libertad, donde todos nuestros ejemplares disfrutan del espacio, del aire libre, del cariño de sus dueños, conviviendo en armonía entre ellos y con nosotros.
Es por eso que queremos invitarlos a conocerlo  como así también darles las gracias por elegirnos y confiar en nosotros.

Cordialmente, Silvia Pirez.