CRIADERO NIJUIGLE
He comenzado a criar por circunstancias que a veces la vida nos pone en frente.
En mi caso, hace nueve años la vida me puso frente a la prueba más dura que me tocó vivir, la pérdida de mi hijo Juan Ignacio, por un cáncer neurológico.
Fue tan duro para mí, que me sumergió en una depresión de la cual no me podía reponer.
Así fue como llegó LADY a mi vida, una hermosa Schnauzer miniatura que llenó mi tiempo con su cariño, y un mes después llegó WENDY, una cachorra tímida pero simpática y compradora, fue tanta la felicidad que logré con ellas y tan rápida mi recuperación que allí me decidí a criar esta maravillosa raza, apoyada por mi familia y convencida de que los perros serían mi mejor cura.
Y no me equivoqué, fue mágico, me recuperé y logré continuar con mi vida junto a mis otros dos hijos, Nicolás, Leandro, y junto a mi esposo quien en silencio me dejó hacer.
Gracias al amor de mis cachorras y de mi familia, no sólo superé la depresión sino que hoy vivo rodeada de cariño, muy feliz junto a mis diez perras, a mis hijos y a mi esposo, quienes me alientan y acompañan día a día, en esta comprometida tarea de marcar la diferencia criado perros de calidad.
El nombre de mi criadero se lo dedico a mis tres hijos, Nicolás, Juan Ignacio y Leandro, es un reconocimiento que quiero brindarle por su amor, por su paciencia y su compañía incondicional en esta labor que estoy llevando a cabo; y agradecer a mi esposo, quien con su comprensión me acompaña como siempre, en silencio, pero firme a mi lado.
NIJUIGLE, es un criadero familiar, construido con cariño, con esfuerzo y con compromiso, donde tratamos de criar con el corazón y en libertad, donde todos nuestros ejemplares disfrutan del espacio al aire libre, del cariño de sus dueños y conviviendo en armonía entre ellos y con nosotros.
Es por eso que queremos invitarlos a conocerlo, así como también darle las gracias por elegirnos y confiar en nosotros.
Cordialmente, Silvia Pirez
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